Sí, lo recuerdo bien, fue hace un par de años… me encontraba probando una pequeña aplicación de hacking en una computadora que tengo en casa. Obviamente no puedo decir que se trataba de un software inofensivo pero ciertamente nada que consideraba de alta peligrosidad. Después de realizar algunas pruebas que por cierto resultaron fallidas, reinicié la máquina para seguir trabajando, y ¡tómala! Que la máquina no arranca correctamente marcando quién sabe cuántos errores.

Apliqué los primeros auxilios pero nada. Después busqué información relacionada con esos mensajes para verificar la gravedad del asunto así como alguna referencia de auxilio pero nada. Encima de los pendientes domésticos, profesionales, académicos, familiares y sociales que tenía, ahora ¡tenía que lidiar con la reinstalación total de una máquina! Una verdadera pesadilla. Afortunadamente pude regresar a un punto de restauración y la bendita máquina por fin operó correctamente.

En medio de esos intentos me pregunté ¿cuándo hice la última copia total de mi máquina (sí, esa copia que se obtiene a partir de una opción gratuita de Windows y que seguramente jamás la ha usado)? La verdad ni me acordaba. ¡Uuuy! Si le hubiera pasado a otra persona y me contestara lo mismo, seguramente le hubiera dado unas cuantas lecciones de la importancia de tener una buena disciplina de respaldos.

A ver ¿cuánto le cuesta reinstalar su computadora en términos de tiempo, dinero y esfuerzo? Dígame una cifra. Seguramente ese número es por mucho mayor a lo que cuesta un disco duro externo de 250 Gb que puede comprar en la tienda de la esquina. Le aseguro que cuando truene su PC (está bien, toque madera), le dará un gran sentimiento de paz y confort que no se lo quitara ni el Tri cuando juega.  Así que no lo piense más, cómprese un disco externo en este momento y haga su copia de respaldo. Nadie sabe si su máquina arrancará bien mañana.

Bueno, esta es mi opinión, ¿cuál es la suya?

Acerca Arturo García

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